El proceso de conocerte a vos mismo
Conocerse no es un destino: es un camino de curiosidad, paciencia y pequeños descubrimientos.

Muchas veces buscamos respuestas afuera cuando lo que necesitamos es aprender a escucharnos. La terapia puede ser ese espacio donde la prisa se frena y aparece lo que sentís de verdad.
No hace falta tener todo claro para empezar. Con un primer paso — a veces tan simple como escribir o hablar con alguien de confianza — el proceso ya comienza a moverse.
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